Usted esta en: Inicio Sermones Las Condiciones Para Un Discípulo De Jesús 2

Sábado, 04. Septiembre 2010

Las Condiciones Para Un Discípulo De Jesús 2 Imprimir E-mail
Escrito por José Donaldo Sánchez   
Domingo, 11 de Julio de 2010 18:59

4- Un amor Mutuo entre Discípulos.                                                                          Leer primera parte

Juan 13:35.- De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.
El amor que damos a los inconversos no es mutuo, es un amor que lo damos sin esperar a que nos amen. Pero entre discípulos el amor es mutuo, es fraterno. O sea; yo te amo y tu me amas, tu me amas y yo te amo. Dios espera que la gente sepa que nosotros somos sus discípulos y la gente sabrá eso si entre nosotros nos amamos mutuamente. Si hay peleas y rencor entre nosotros mismos la gente sabrá que somos cualquier cosa menos discípulos de Cristo. Si en un discípulo hay amor y en el otro egoísmo, allí ya se corta el amor mutuo. Amor y egoísmo es incompatible, entre el amor y el egoísmo no hay comunión. Por esto es que el discípulo se tiene que negar al yo porque debe amar y dejarse amar, debe amar y ser amado. El que no se ha negado al yo solo espera que lo amen, pero a él se le dificulta amar. Hay hermanos que se van de la iglesia porque ellos dicen: en esa iglesia no aman, algunas veces es relativamente cierto, pero la mayoría de las veces suena a egoísmo, ya que solo esperan que les amen, pero ellos no están dispuestos a amar a los hermanos, porque si estarían dispuestos a amar a los hermanos no se irían sino que por amor a los hermanos se quedarían allí para calentar y encender la chispa del amor. Así que el obstáculo para el amor mutuo es el egoísmo. Debemos renunciar al egoísmo para abrirnos y dar lo mejor que tenemos entre nosotros mismos. Hermano, Dios espera que como discípulos el amor que te tengo a ti sea correspondido, y que el amor que tu me tienes a mi yo te lo corresponda. Esa es la señal de que somos discípulos de Jesús.

Acciones practicas para amarnos mutuamente.

Oremos unos por los otros. Como pastor yo oro por ustedes, ustedes oren por mí. Entre ustedes oren unos por los otros. Dígale a un hermano o hermana; estoy orando por usted. Entre hermanas oren abrazadas y entre hermanos oremos abrazados. Hagamos-lo ahorita.

Miremos las virtudes y cosas bonitas de los hermanos. Muchas veces solo vemos los defectos de los hermanos y allí empieza a enfriarse el amor. Aprendamos de Dios el Padre, ya que si solo viera el pecado en nosotros dice David que no estarías parados. Si hay algo que corregir al hermano debemos ir a él y no hablar a sus espaldas para corregirlo con profundo amor y respeto. Miremos mas lo bueno que tienen los hermanos.

Démonos palabras de aliento entre sí. Honrarnos y animarnos unos a otros, nunca demos palabras que desanimen a otro hermano. Ahora con los teléfonos celulares podemos enviar un texto bíblico de aliento a un hermano o hermano.

Demos y recibamos perdón. Cuando ofenda a algún hermano pídele perdón y cuando te pidan a ti perdón, perdona. Si a usted solo le gusta que le perdonen, pero usted no le gusta perdonar, es una prueba de egoísmo y una señal de que usted no ama.

No seamos mezquinos entre nosotros mismos. Compartamos una cena juntos, si alguien necesita ayuda económica compartamos-la juntos y ayude-monos en nuestras cargas, aquí cabe muy bien el dicho hoy por ti y mañana por mi. Pero no solo espere que a usted le inviten, invite usted también.

Demonos un tiempo entre sí. Para amarnos hace falta tomar tiempo. Muchas veces nos excusamos diciendo que no tenemos tiempo que por eso no podemos tener comunión entre si. Eso es falta a la verdad. Tenemos tiempo. Contamos con veinticuatro horas por día igual que el resto de la gente. ¿Por qué no nos sinceramos con nosotros mismo y admitimos que sí, que tenemos tiempo, pero que lo tenemos totalmente absorbido por nosotros y nuestros intereses? Por lo menos, si lo reconociéramos, no seríamos hipócritas y nos confrontaríamos con nuestro egocentrismo tal como es. Para amar hace falta tomar tiempo. Un joven de una congregación, un estudiante, parecía que vivía completamente ocupado. Cada vez que el pastor pedía hacer algo contestaba: “pastor, discúlpame por favor. No tengo tiempo. Estudio y también trabajo ocho horas por día. La verdad es que no puedo hacer ninguna otra cosa. Por suerte puedo venir a los cultos una vez por semana. El resto del tiempo lo tengo completamente ocupado”.

Y fue el caso que un día este joven se enamoró. De pronto le alcanzaba el tiempo ir a visitar a su novia tres o cuatro veces por semana. ¿Cómo ahora sí tenía tiempo? Yo no lo sé. El método tengo que atribuírselo al amor. si nos amamos va a ver tiempo.

Al excusarnos diciendo que no tenemos tiempo ponemos al descubierto nuestro egoísmo.

Mis queridos hermanos entre los discípulos el amor debe ser correspondido, a tal punto que podamos decir: Si algo te ocurre, también me ocurre a mí. Mi vida está en tus manos. Si

necesitaras mi sangre, es tuya. Lo mismo, mi auto, mi casa, todo cuanto tengo . debemos amarnos fraterno, amor reciproco entre nosotros, que nuestro amor crezca, florezca entre nosotros. Solo así se sabrá que somos discípulos de Cristo.

5- Una decisión de entregarse al discipulado.
Juan 8:31-32 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

El discipulado consiste en permanecer en la palabra de Jesús, vivir las enseñanzas de Jesús, reposar en su palabra, continuar permanentemente en su palabra. A los judíos que habían CREIDO en Jesús les dijo: si permaneciereis en mi palabra seréis verdaderamente mis discípulos. Observe muy bien que los judíos habían dado el primer paso; habían CREIDO en Jesús pero solo serían verdaderamente discípulos de Jesús si tomaban el siguiente paso; tomar una decisión de entregarse al discipulado (permanecer en la palabra) usted nunca sera discípulo verdaderamente si se niega al discipulado, si se niega al estudio y vivencia de su palabra, se se niega estudiar de por vida la Palabra de Cristo. Muchos creen también que el discipulado es un estudio de tres meses y ya son discípulos, esa es una mentira, el discipulado no consiste de tres meses, ni de tres años, el discipulado es permanente, es de por vida, es un estilo de vida en la palabra de Cristo.

En la iglesia en general la mayoría de hermanos solo han creído y no han tomado una decisión de entregarse al discipulado. Estos hermanos han resucitado como lázaro pero están vendados, están esclavos porque no han tomado una decisión de entregarse al discipulado. Cuando nos entregamos al discipulado vamos conociendo la verdad y esa verdad nos va haciendo libres, nos quita las vendas, nos libera de mitos y hábitos que en este mundo habíamos aprendido. Observe lo que dice el siguiente verso; Juan 8:32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. El discípulo que esta permaneciendo en la palabra cada día es mas libre, ya que se esta nutriendo de la verdad. Jesús al resucitar a lázaro le dijo a sus hermanas desátenlo; estaba resucitado, pero estaba vendado, así es con los que han creído en Jesús, han nacido de nuevo, han recibido a Jesús en sus corazones pero están vendados, no son totalmente libres, necesitan tomar una decisión de entregarse al discipulado para que la Palabra vaya liberándoles de mitos, hábitos y quitándoles las vendas, así serán libres. El que rehúsa el discipulado sera un creyente esclavo de conductas y hábitos de este mundo, sera un creyente pero no discípulo de Cristo. Dios quiere que vayamos mas allá de creyentes, Dios quiere discípulos.
Vea la diferencia entre un creyente y un discípulo de un autor desconocido.
El Creyente suele esperar Panes y Peces; El Discípulo es un Pescador

El Creyente lucha por crecer; El Discípulo por reproducirse

El Creyente se gana; El Discípulo se hace
El creyente se enreda con la cizaña; el discípulo supera las escaramuzas del diablo y no se deja confundir.
El creyente espera que le interpreten las escrituras; el discípulo conoce al Señor y habla de Él.
El creyente busca que le animen; el discípulo procura animar.
El Creyente busca que le sirvan; El Discípulo es un servidor
El Creyente busca que lo reconozcan; El Discípulo el servicio y el sacrificio
El Creyente entrega parte de sus ganancias; El Discípulo entrega su vida
El Creyente cae en la rutina; El Discípulo es un revolucionario
El Creyente espera que se le asigne tarea; El Discípulo es solicito en tomar responsabilidades
El Creyente murmura y reclama; El Discípulo se niega a si mismo y obedece
El Creyente es condicionado por las circunstancias; El Discípulo crea las circunstancias
El Creyente reclama que lo visiten; El Discípulo visita para multiplicarse
El Creyente suma; El Discípulo se multiplica
El Creyente de hoy día esta trastornado por el mundo; El Discípulo trastorna al mundo
El Creyente es soldado fuerte en la trinchera; El Discípulo es soldado invasor
El Creyente cuida las estacas de su tienda; El Discípulo ensancha el sitio de su tienda
El Creyente sueña con la Iglesia ideal; El Discípulo construye la Iglesia real
El Creyente espera ganar el cielo; El Discípulo gana almas para el cielo
El Creyente habla a los creyentes; El Discípulo hace Discípulos
El Creyente se emociona con una campaña; El Discípulo vive en campaña
El Creyente espera un avivamiento; El Discípulo es parte del avivamiento
El Creyente toma una almohada; El Discípulo toma su cruz
El Creyente conserva el habito; El Discípulo rompe los moldes                       (Autor desconocido)

Si usted es un creyente y tiene el compromiso de seguir a su Señor, busque ser discipulado, estudie la Biblia, que no le baste con ser un asistente mas a la iglesia, comprometa-se al discipulado porque la mies es mucha y los obreros pocos porque para que usted pueda servir usted tiene que estar en el discipulado, un creyente va a querer servir a su manera y eso ante Dios es inaceptable.

6- Renunciar a todo para convertirnos de dueños a mayordomos.
Lucas 14:33. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Quien renuncia a todo entra en una dimensión de libertad y empieza a vivir según el Espíritu. Eso fue lo que el apóstol Pablo hizo. Filipenses 3:7-11 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.

Cuando amamos las cosas de este mundo nos volvemos egoístas y esclavos de cosas temporales; eso fue lo que le sucedió al joven rico. Lucas 18:22-23 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

Los bienes que se tienen deben ser entendidos como bienes de propiedad de Dios, por lo que cada uno de nosotros somos simplemente administradores, mayordomos. Si quieres ser discípulo de Jesús tienes que renunciar a ser dueño de lo que tienes y considerarte como un mayordomo, un administrador. Ya no somos esclavos de las posesiones sino de CRISTO

La parábola de la perla de gran precio nos explica que hay que dar todo para obtenerla. Mateo 13:45-46 También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. Jesús es la PERLA de gran precio y nosotros somos el comerciante que anda buscando felicidad, seguridad, eternidad. Y una vez que encontramos a Jesús, debemos darle todo cuanto poseemos. Él

posee felicidad, gozo, paz sanidad, seguridad, eternidad, todo. Y por eso nosotros

preguntamos: --¿Cuánto cuesta esta perla? Quiero tenerla
-- Bueno, -- dirá el vendedor --, es muy cara.
-- Bien, pero, ¿cuánto cuesta? – insistimos.
-- Es muy, muy cara.
-- ¿Piensa que podré comprarla?
-- Por supuesto. Cualquiera puede adquirirla.
-- Pero, ¿es que no me acaba de decir que es muy cara?
-- Sí.
-- Entonces, ¿cuánto cuesta?
-- Todo cuánto usted tiene –responde el vendedor.
Pensamos unos momentos. –Muy bien, estoy decidido ¡voy a comprarla! –
exclamamos.
-- Perfecto ¿Cuánto tiene usted?. –nos pregunta--. Hagamos cuentas.
--Muy bien. Tengo cinco millones de pesos en el Banco.
-- Bien, cinco millones. ¿Qué más?
-- Eso es todo cuánto pose.
--¿No tiene ninguna otra cosa?
--Bueno... tengo unos pesos en el bolsillo.
--¿A cuánto ascienden?
Nos ponemos a hurgar en nuestros bolsillo. –Veamos, esto ... cien, doscientos,
trescientos ... aquí está todo ¡ochocientos mil pesos!
-- Estupendo. ¿Qué más tiene?
-- Ya le dije. Nada más. Eso es todo.
--¿Dónde vives?—nos pregunta.
-- Pues, en mi casa. Tengo una casa.
--Entonces la casa también, --nos dice mientras toma nota
-- ¿Quiere decir que tendré que vivir en mi carpa?
--Ajá, ¿con que también tiene una carpa? La carpa también. ¿Qué más?
--Pero, si se la doy entonces tendré que dormir en mi automóvil.
--¿Así que también tiene un auto?
--Bueno, a decir verdad tengo dos.
--Perfecto. Ambos coches pasan a ser de mi propiedad.

¿Qué otra cosa?
--Mire, ya tiene mi dinero, mi casa, mi carpa, mis dos autos ¿Qué otra cosa quiere?

--¿Es solo?¿No tiene a nadie?
--Sí, tengo esposa y dos hijos..
--Excelente. Su esposa y niños también. ¿Qué más?
--¡No me queda ninguna otra cosa! Ahora estoy solo.

De pronto el vendedor exclama: --Pero, ¿casi se me pasa por alto! Usted ¡Usted también! Todo pasa a ser de mi propiedad: esposa, hijos, casa, dinero, automóviles y también usted.

Yen seguida añade: --Preste atención, por el momento le voy a permitir que use todas esas cosas pero no se olvide que son mías y que usted también me pertenece y que toda vez que necesite cualquiera de las cosas que acabamos de hablar debe dármelas porque yo soy el dueño. Así ocurre cuando se es propiedad de Jesucristo.

Nada de lo que tenemos es nuestro, todo lo que tenemos es de Dios. Usted y yo las podemos usar pero cuando la obra de Dios las necesita debemos darlas porque son del Señor. Si esto es así en sus discípulos yo como pastor no pediría permiso para que ustedes presten sus casas para una célula sino que solamente diría, este mes se inicia una célula en la casa donde usted vive y usted dirá amen.

Conclusión: Con estas seis condiciones se evidencian los verdaderos discípulos. Jesús, busca discípulos, no creyentes, el mandato es hacer discípulos, yo quiero obedecer ese mandato y ¿usted? Aquí en esta iglesia tenemos un mandato y un llamado claro: hacer discípulos. Allí están las condiciones, las toma o no puede ser discípulo de Jesucristo. Amén.

Comentarios
Añadir nuevo Buscar
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

Última actualización el Domingo, 11 de Julio de 2010 19:48